Monumento a la Primera Conscripciòn Argentina, ubicado en las Sierras de Curamalal
LOS MUERTOS DE LA PRIMER
COLIMBA ARGENTINA
Hace 130 años, la PRIMERA CONSCRIPCIÒN ARGENTINA tenía lugar en las Sierras de Curamalal, cercanas a Pigüé, en la Provincia de Buenos Aires. Ese primer “servicio militar” reunió a unos 10 mil hombres que durante dos meses recibieron instrucción militar ante la posibilidad de un conflicto armado con Chile. Un monolito recuerda el lugar preciso del campamento entre las sierras, y todos los años se realiza una cabalgata hasta allí. En el ingreso principal a la ciudad de Pigüé un imponente monumento recuerda a la Primera Conscripción. Alli, estuvo presente el entonces Presidente Lanusse, con motivo del 75 aniversario del acontecimiento histórico.
La primera conscripción forma parte de la historia militar argentina. A pocos metros del Monumento principal, tienen su asiento la Guarnición Militar Pigüé, sede de la BAL PIGUE y el Regimiento 3 (antiguamente asentado en La Tablada). Pero, cuando se cuenta la historia de los “primeros colimbas” de la Nación, poco se habla de los muertos que dejó ese primer servicio militar obligatorio allá por 1896.
El Presidente de la Nación José Evaristo Uriburu firmó el decreto de movilización que determinó la primera conscripción obligatoria. El artículo 1° disponía la movilización por 60 días, a contar del 15 de abril de 1896, de la clase de 20 años en la Capital Federal y provincias . Se organizaron unidades tácticas y de combate en 32 baterías de artillería, 44 batallones de infantería y 42 escuadrones de caballería.
A través de 12 campamentos se dividieron las fuerzas correspondientes a cada una de las 14 provincias de entonces. La División Buenos Aires estaba conformada por las Brigadas de la Capital Federal y de la provincia en el valle de Cura Malal, integrada por los Regimientos 6, 10 y 11 de infantería y 4 de caballería al mando del Gral. Luis María Campos.
El viaje en tren hasta Pigüé duró alrededor de 15 horas, la marcha desde allí hasta las sierras de Cura Malal fue lenta y fatigosa, sobre todo para los regimientos de artillería. Los inexpertos soldados tuvieron que enseñar a los potros a llevar cañones tan pronto como aprendieron ellos a manejarlos.
Una vez en el campamento, en donde se reunieron aproximadamente 10000 hombres, 1500 caballos y 24 piezas de artillería, comenzaron las duras tareas. La lucha contra la maleza, las fatigosas descargas del material, el levantamiento de carpas, la instalación de polígonos, la distribución de los caballos, de los elementos y enseres propios a una existencia de tal naturaleza fueron los primeros pasos para la organización definitiva del asentamiento militar, con todos los requerimientos inherentes al adiestramiento de la tropa que allí se desarrollaría con éxito.
Maria de Lujan Tanco y Jose Agrusti, en su libro sobre la Primera Conscripción Argentina, hacen foco en los hechos luctuosos que dejó esa “gesta” histórica. Hubo bajas en la primera “colimba” y no resulta extraño. No resulta extraño, puesto que algo puede salir mal en una “ciudad” de 10 mil soldados desplegados entre las sierras, con armas, caballería, ejercicios militares e inexperiencia .
LA MUERTE DEL CAPITÀN CARDOSO
“Después de rancho, hemos vuelto a subir un de las montañas mas altas, de 650 metros sobre el nivel del mar, de piedra viva, cortada a pique, y hemos tenido que lamentar un desgraciado accidente: la muerte del joven Capitàn Pedro Cardoso” dice el relato de un participante de la Primera Conscripción que rescatan Tanco y Agrusti. Se agrega que el deceso habría sido causado por anginas pectorales, probablemente a causa de la fatiga del difícil ascenso al cerro inmediatamente después de rancho (comida). Con maderas de un cajón de máuser, los carpinteros del Primer batallón construyeron un féretro y los restos del capitán Cardoso que falleció el 29 de Abril de 1896 fueron inhumados en el cementerio pigüense.
“COLIMBA” APUÑALADO
El relato citado por los mencionados historiadores, señala que, “ entre las 2 y 3 de la mañana, tuvo lugar un hecho sangriento en el campamento Cura malal. En los negocios vecinos (que se habían instalado en las sierras para la ocasión) se hallaban reunidos buen número de soldados. Un Sargento tuvo un incidente con un soldado y le infirió dos heridas de arma blanca en la región del corazón. Otro soldado, que acompañaba al Sargento, fue agredido y debió refugiarse en la carpa del General Campos, máxima autoridad militar del lugar. Campos se despertó por los pedidos de auxilio del soldado perseguido y salió con pistola en mano para intervenir. Campos hizo desarmar por la fuerza al Sargento agresor que se resistía” . El joven soldado resultò herido gravemente y no se han hallados datos acerca de si sobrevivió a sus heridas.
LA MUERTE DE KRULS
El joven Federico Kruls fue asesinado por un balazo en el pecho y falleció tras una agonía de 48 horas. Por el crimen, fue condenado el Capital Castex. Se dijo que Castex tenia antecedentes similares en Mendoza. “ Federico Diego Kruls White murió asesinado por el Capitán Juan Carlos Castex, de un balazo en el pecho (y tras dos días de dolorosa agonía) el 4 de Junio de 1896. El hecho tuvo lugar en Curá Malal, en el marco de la Primera Conscripción Argentina. Se desonocen los motivos del crimen, pero aparentemete Castex tenía antecedentes violentos y se le achacaba la muerte de un tal Sanfuentes en Mendoza Kruls, por el contrario, "era muy estimado por sus compañeros de batallón y de la tropa de compañía, distinguiéndose por su contracción, su carácter bondadose y su espíritu de subordinación. Los que le conocen no aceptan la más remota presunción de que él haya obligado en ninguna forma a que Castex hiciera uso de sus armas." Castex fue condenado al presidio de la Isla de los Estados. ” dice un racconto de la genealogía de la familia Kruls que fue colgado en internet..
Las muertes no cesaron ahí, y también se señala la muerte del Sargento Lee, del 4to batallón, aunque no se precisaron detalles del suceso que sumò otra baja entre los inexpertos conscriptos.
MALA PUNTERÌA
El libro "Cura Malal. Recuerdos de Campaña" (1913) de Julio Padilla, señala que en un ejercicio de tiro del Regimiento de Artilleria de la Segunda Brigada, los cañones apuntaron y dispararon por accidente hacia donde se hallaban como observadores el Alferez Fernàndez Cueva, quien quedó aturdidísimo por la explosión, habiendo sido gravemente heridos el cabo Ottone y dos soldados. Cuatro caballos murieron en la descarga de artillería.
OFICIALES PRESOS
La misma noche en que un soldado fue apuñalado, hubo incidentes con unos 200 guardias nacionales que se hallaban de franco. Unos 80 hombres armados del Ejército fueron al pueblo a aprehenderlos, y varios de ellos fueron detenidos.
Si bien la convocatoria abarcó varios puntos del país, fue la de Buenos Aires la más importante por el alto número de los convocados y el lugar donde se cumplieron los ejercicios de guerra. Además, por las inclemencias del tiempo, las escabrosidades del terreno y otros factores adversos fue la que más sacrificios impuso a los conscriptos. Sin duda alguna, fue esa la causa de que cuando se hace referencia a la Primera Conscripción se mencione “Cura Malal” como hito identificatorio.
Lo acontecido significó un hito para Pigüé este acontecimiento, un pequeño pueblo de muy pocos habitantes, que un 15 de abril de 1896 se vio sorprendido por el arribo de miles de jóvenes y militares, que por 60 días, se incorporaron a la vida de esta naciente sociedad.
Pero ese hecho histórico dejo varias vidas sepultadas entre olvido de la historia oficial y, en la mayoria de los casos, muertes que ocurrieron en circunstancias pocos claras. La “primer colimba argentina” dejó varias víctimas. Tal vez, en esa primera conscripción se dieron condiciones similares a las que le llevaron la vida del Soldado Carrasco. Caso que que terminó para siempre con el Servicio Militar en Argentina allá por 1994 y fue sepultando en la memoria popular el término “colimba”, abreviatura de “corre, limpia, barre”.
NORA E. ROMAN DE GUERRERO: Víctima del terrorismo de Estado
Fue secuestrada en Mar del Plata en Junio de 1977. Su hijo, que tenía 2 años, estaba con ella cuando se la llevaron y en Marzo de 2014 la homenajeó en Pigüé. Mediante su ADN, se lograron recuperar los restos de su mamá, que fueron hallados en una fosa común en Lomas de Zamora. “Es un cierre bastante importante, porque uno recupera la identidad…. Es una cuestión de saber aquí está”, dijo Emiliano, hijo de Nora..“NORA E. ROMAN DE GUERRERO, víctima del terrorismo de Estado secuestrada en Junio de 1976 en Mar del Plata y asesinada en Febrero de 1977. Sus restos fueron identificados por el E.A.A.F”, dice la placa que colocó Emiliano, hijo de Nora en uno de los nichos del cementerio local. Fue el primer homenaje físico a las víctimas de la dictadura en la ciudad. No hubo ruido, discursos, ni actos gradilocuentes. Sólo estuvieron presentes Emiliano su hijo, Alberto su esposo y sus familiares más íntimos. Un ramito de flores como homenaje y la sensación, en el pecho, de que finalmente Nora se reencontró con los suyos. Más allá, aquel feriado de transcurrió ajeno, distante. Hasta vacío. Mientras, desde la placa, los ojos de Nora parecen interpelarnos por más memoria, más verdad y más justicia.
DANIEL IBARRA: Casi un mes detenido por pasar un disco
Daniel Ibarra había terminado la secundaria y tenía 18 años recién cumplidos. Además de su trabajo en el negocio familiar cubría los francos de los operadores en LU 34, la señera emisora pigüense que por esos años funcionaba en la casona del Parque Municipal. Daniel, no tenía demasiada conciencia de que el país estaba viviendo su época más negra y en su inocencia, tomaba como normal que en la radio existieran listas de artistas y discos prohibidos que no podían difundirse. Esas canciones no estaban al alcance del joven operador que sólo cumplía con su trabajo para ganarse la changa. Pero la inocente difusión de un tema, que no figuraba en las listas negras, terminó convirtiéndolo en un desaparecido que afortunadamente hoy puede recordar lo que sucedió…… “Me pusieron en una camioneta y me llevaron al batallón local dejándome en un calabozo y allí estuve cinco días….. estaba tranquilo porque no había hecho nada… Pero vinieron y me dijeron que me trasladaban sin explicarme nada…. Me llevaron esposado y me sacaron para trasladan a Bahía Blanca. Hasta que pararon en la Cárcel de Villa Floresta y es cuando mi familia pierde el rastro. ” recordó Daniel.- “En ese momento no te das cuenta. Primero porque no se sabía mucho y otra por la juventud que tenía. ….. De grande sí, más después de enterarme de todo lo que pasó en ese momento en el país y te das cuenta de que pudo haber pasado lo peor. Dentro de todo tuve suerte”-.Por suerte, nada de lo que le pudo pasar le pasó y hoy puede recordar una historia que merece ser contada. Como aquel “Te voy a contar una historia” de Pagliaro, la historia del sobreviviente es un ejemplo más de lo que fue nuestra historia. Una página negra que esperamos nunca tener que volver a vivir.
EL ARSENAL DE PIGÜÉ: Centro Clandestino de Detención
El 13 de Agosto de 2016, en las audiencias judiciales que investigaron la represiòn ilegal y los delitos de la dictadura cometidos en jurisdicciòn del V CUERPO DE EJERCITO, quedò en claro que en nuestra ciudad, tambièn hubo gente detenida durante los años de plomo. La testigo fue Marta Mabel Bravo. Ella vivía en Huanguelén, y el día de la detención la buscó un policía de su pueblo en su casa. “Vino el ejército, con sus aparatosos camiones y me llevan a la comisaría”, describió, “era como si tuviesen sitiada la ciudad”. De ahí la trasladaron al Batallón de Pigüe y después a Bahía Blanca al Batallón 181. Allí permaneció secuestrada por unos 3 meses. Cuando preguntaba porque estaba ahí, le decían que era por averiguación de antecedentes. Recordó a algunas personas que vio durante su cautiverio y que la vendaban para sacarla a interrogar, ahí escuchaba que había más personas, pero no las vió. “Yo me imaginé que me tenían de rehén, por mi propia familia”, consideró ya que cree que se la llevaron hasta encontrar a sus hermanos. Un día la llamaron y le dijeron que llame a su familia que se iba a ir. Los testigos recordaron a Huanguelén como un pueblo sitiado por los militares Mencionó también que el lugar era frecuentado por un sacerdote, un capellán del ejército, “era lo mismo que los otros personajes con uniforme”. En tercer lugar declaró Eduardo Omar Ferreri. Él vivía también en Huanguelén y es hermano menor de Raul Ferreri, desaparecido en Bahía Blanca. Lo buscaron en su domicilio fuerzas policiales que lo detuvieron en la ciudad un par de días y luego lo trasladaron a la ciudad de Pigüe. Allí quedó encerrado en un calabozo junto a más gente y le tomaron declaración sistemáticamente todos los días, preguntándole datos del hermano. “Por suerte no podía informarles demasiado, porque estudiábamos en diferentes lugares, nos veíamos para las fiestas y por eso no registraba bien su domicilio, ni sus amigos, me decían que esas declaraciones no les servían, que lo piense bien y después volviera”, contó.
También recordó a Huanguelén como un pueblo sitiado por los militares. “Hubo chicos que fueron chupados y luego liberados y contaron cosas humanamente inaceptables, cosas horrorosas”, agregó. En su testimonio relató las dificultades por las que atravesó su familia “es difícil de explicar el terror que teníamos por cualquier cosa. El pueblo era chico y caben todos los dichos de una comunidad pequeña, fue muy duro, nos costó más que a otros, cuando te sentís señalado, tu hermano desapareció por que algo tenía que ver, por algo será”.
(*) AUDIENCIAS DEL JUICIO AL V CUERPO DEL EJÉRCITO Martes 13 de agosto 2016. , “El terror llega a Huanguelén”.
MARIE ANNE ERIZE: De Espartillar a la tapa de revista. La modelo "montonera"
Marie Anne Erize Tisseau, una modelo nacida en Espartillar que fue secuestrada torturada y luego asesinada. Marie Anne Erize Tisseau ,de 24 años al momento de su muerte, era una modelo franco-argentina nacida en Espartillar, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Hija de los franceses Alberto Erize y Françoise Tisseau. Quienes la conocieron de cerca aseguran que Marie Anne Erize parecía tener destinado un futuro brillante. Era tapa de revista, Fue amiga de Teté Coustarot y almorzó con Mirtha Legrand. A los 19 años, Marie-Anne vive con intensidad. Como miles de jóvenes, sueña con una sociedad más equitativa. Es una mujer metida en las ideas e ideales de su tiempo. Combina sus actividades en el barrio con su trabajo de maestra jardinera en el colegio Mermoz. Su belleza no pasa desapercibida. En enero de 1972 participa en Miss Punta del Este, tres meses después la coronan primera princesa en el concurso de belleza que organiza la revista Siete días. A la semana ocupa la portada de Gente. Almuerza con Mirtha Legrand. Los mejores anunciantes se la disputan: Avianca y Jockey. Para la marca de cigarrillos filma un comercial. Aparece apenas 43 segundos, tiempo más que suficiente para impactar con su belleza sublime. Erize también fue estudiante de la Carrera de Ciencias Antropológicas de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Deja su trabajo en la villa de Belgrano para pasar a la de Retiro junto al padre Carlos Mugica. Huye dela violencia de Buenos Aires a Mendoza. Allì, su pareja es detenida y ella se oculta en San Juan. Da clases de castellano y de francés, pero la plata no alcanza y participa en la cosecha. Lo poco que tiene lo comparte. Se entera de que un compañero está preso y le lleva comida a la compañera que quedó sola con sus hijos. 24 de marzo de 1976 llega el golpe. El horror ya no estará agazapado. Su mamá -Françoise- intuye lo que se viene. Viaja a San Juan e intenta convencer a su hija para que abandone el país. “Hay pobres en todos lados. Hasta en Francia”, argumenta y recibe por respuesta: “Pero yo no hice nada. No soy una terrorista. No formo parte de la agrupación. Solo quiero ser pobre entre los pobres”.Se refugia en un campamento en Cerro Negro. La joven que conoció el brillo de las pasarelas y las noches de Mau Mau duerme en una carpa, traslada el agua en baldes y solo come arroz, pastas y alguna conserva. Realiza un viaje a relámpago a Buenos Aires: no lo sabe, no lo saben pero será la última vez que su familia la abrazará.El 15 de octubre de 1976 va hasta una bicicletería. Precisa arreglar una cubierta. En el lugar tres hombres la rodean amenazantes. El bicicletero intenta ayudarla pero le pegan un puñetazo en la nuca que la derriba mientras lo intimidan con un arma en la mano. Ella grita, forcejea, pierde sus anteojos y un zapato. La meten en un Falcon. La noche oscura comienza. El Marie-Anne permanece desaparecida. La justicia actuó 35 años después. Determinó que los responsables de su secuestro, violación y desaparición son Daniel Vic, Jorge Olivera, Osvaldo Martel, Carlos Malatto y Eduardo Cardozo, que eligieron ser violadores y asesinos antes que hombres.
TEODORO BONFIGLIO: Conscripto desaparecido
TEODORO BONFIGLIO, fue un conscripto del Arsenal desaparecido por sus jefes, fue secuestrado y asesinado en 1977 cuando realizaba el servicio militar obligatorio en el Batallón de Arsenales de Pigüé. Bonfiglio era ingeniero químico y fue llamado a cumplir con el servicio militar, a los 26 años, como aspirante a oficial de reserva del Batallón de Arsenales “Angel Monasterio”, emplazado en Pigüé. Ingresó en marzo de 1977 y muy pocos días después fue invitado por el capitán Oscar Moschini, su jefe de Compañía, a viajar a Bahía Blanca en el automóvil del oficial. Horas después de la partida, el capitán regresó en su auto y dijo que habían sido atacados por un comando guerrillero que secuestró a Bonfiglio. Según el capitán, antes de llegar a Bahía Blanca se cruzó un automóvil en la ruta, lo que lo obligó a maniobrar bruscamente, y el Chevy que manejaba quedó “clavado de trompa en una zanja”. Agregó que lo “sacaron de los pelos del auto”, lo “desmayaron de un culatazo” y lo “ataron como un matambre”. Moschini dijo que cuando recuperó el conocimiento una persona desconocida lo desató y se fue. En ese momento, el capitán se dio cuenta de la ausencia de Bonfiglio. Entre sus inverosímiles explicaciones, el oficial dijo que seguramente los guerrilleros habían confundido al soldado con él, pese a las notables diferencias entre ambos. Por el caso del secuestro y asesinato de Bonfiglio, un teniente coronel retirado del Ejército fue detenido a principios de setiembre de 2014, por orden de la Justicia Federal. Se trata del teniente coronel (R) Oscar Norberto Moschini.. El cuerpo de Bonfiglio apareció en Avellaneda el 21 de julio de 1977 junto a los de Daniel Gastaldi y Carlos Silva, otras víctimas bahienses del terrorismo de Estado.Según el testimonio de un conscripto, poco antes de la partida del soldado y el capitán hacia Bahía Blanca, el oficial habló por teléfono y se lo oyó decir: ”está todo listo, salimos para allá”.El 21 de julio de 1977, fue hallado su cuerpo sin vida, junto al de otras dos personas, en un terreno aledaño a la morgue de Avellaneda. Permanecieron allí durante diez días y luego fueron trasladados a la Comisaría Tercera de Lomas de Zamora.Fue visto por sobrevivientes en el Centro Clandestino de Detención (CCD) “La Escuelita”.La denuncia por su desaparición y asesinato llevan los números SDH 2917 y REDEFA 386.
DON PEDRO GOIN: la importancia de dar testimonio
Pedro Augusto Goin era Ministro de Asuntos Agrarios de la Provincia en la Gobernación de Victorio Calabró. Luego del golpe militar del 24 de Marzo de 1976, volvió a Pigüé y residía en una casa de Alsina al 100. El 6 de Setiembre de 2000 declaró en los Juicios por la y su testimonio fue clave, por ejemplo, en las causas contra el represor Etchecolaz. Pedro Goin relató ante la Cámara las circunstancias de su detención ilegal, ocurrida el 5 de septiembre de 1977. Fue secuestrado de su domicilio en Pigüé por un grupo de tres personas armadas, vestidas de civil, que se identificaron como personal del Ejército. Después de ser esposado y vendado, Goin fue trasladado “a un lugar que podría ser en Olavarría”, donde se oían gritos y quejidos. Horas más tarde, fue llevado a otro lugar en una camioneta de la policía provincial. “Escuché que preguntaban cuál era el destino del ‘paquete’, que era yo, y dijeron ‘a Arana’. Ahí me di cuenta de que estaba cerca de La Plata”, expresó el testigo. Goin estuvo secuestrado en un centro clandestino de detención en Arana cerca de un mes. Allí compartió el cautiverio con otros funcionarios que conocía. “Eramos como 11, me acuerdo de Ramón Miralles y de Juan Gramano, entre otros. Estábamos en el mismo pabellón, y dormíamos todos uno encima del otro, en el suelo”, manifestó el ex detenido. Estando detenido en Arana, Goin fue interrogado varias veces. “En los interrogatorios estuvieron presentes Etchecolatz, un policía de apellido Zamora y alguien apodado ‘Miguelito’. Los vi porque no tenía los ojos vendados en ese momento”, afirmó el testigo. Fuera del perímetro del centro clandestino de detención, Goin vio que habían cavado una fosa, que estaba rodeada de neumáticos y bidones de nafta. “Varias veces hubo humo y olor a quemado; el comentario era que ahí quemaban cadáveres”, aseveró el testigo. Más adelante, fue trasladado a “Puesto Vasco”. “En ese lugar encontré a muchos que habían estado conmigo en Arana y que también fueron trasladados, y además recuerdo haber visto a (Jacobo) Timerman”, contó el testigo, y agregó que el nombre del comisario a cargo de esa dependencia era Darío Rojas. Después de un mes, Pedro Goin fue trasladado a una comisaría de Monte Grande, donde estuvo detenido casi diez meses hasta su liberación, el 24 de agosto de 1978, casi un año después de su secuestro.