Me llamo Walter Davit Ditrich, la “t” de Davit es un error de la empleada del Registro Civil donde me anotaron. Naci en Bahìa Blanca y me criè en Bordenave, Provincia de Buenos Aires. Tengo 51 años (casi 52). Estoy casado, tengo 3 hijos, soy periodista, profe de secundaria y desde hace cuatro años director de la Secundaria 5 de Pigüé. Esos trabajos son mi pasión, además de mi fanatismo por Estudiantes de La Plata.
Mi currículum debería decir que hice la escuela primaria en el campo, con compañeros que iban a estudiar a caballo o en tractor y la seño nos daba clases a todos juntos. Cursè el Secundario en Bordenave, con camisa celeste y corbata, indumentaria que acompañó el tìtulo de "Bachiller Contable". Integré el Centro de Estudiantes de mi escuela y editando una revista con mis compañeros del Centro, surgió mi pasión por el periodismo. Estudié en la Universidad de La Plata y allí fue compañero de Miguel Bru, que estudiaba conmigo en la Escuela Superior de Periodismo y fue secuestrado, asesinado y desparecido por la policía. Ahora soy el Director en una escuela que lleva su nombre en el lugar donde él nació . No creo en el destino, pero a veces la vida te “besa en la boca” como dice el poeta.
En 1998 vine a vivir a Pigüé, donde dirigì el Semanario Reflejos por 20 años. Hice radio y televisiòn en esta ciudad donde resido. Dejè el periodismo en 2021 para dedicarme a la docencia, profesión que abracè hace dos dècadas y cuyas satisfacciones son inversamente proporcionales a los ingresos que provee.
Soy morocho, muchos me dicen “negro” pero yo sostengo que soy marroncito. Tengo más panza que la que quisiera, pero la llevo con orgullo. No me interesa ni la apariencia física ni la moda. Trato de decir lo que pienso siempre que puedo, de no prejuzgar a nadie, se escuchar a todos. Siempre luché en la defensa de los derechos humanos y me preocupa el cuidado del medio ambiente. Me encanta trabajar en secundaria y particularmente soy feliz en la Escuela Secundaria Nº5 “Miguel Bru” de Pigüé.
Defectos tengo muchos. Algunos los puedo identificar y otros no, porque también tengo el defecto de no identificar mis “defectuosidades”. En la lista van: hablo mucho, hablo fuerte, tengo mala letra, soy hiperactivo, no sé cocinar, hago malos chistes que casi siempre sólo me divierten a mí, soy desprolijo, desordenado y un poco distraído.
El resto, lo van a ir descubriendo ustedes porque la idea de este espacio es comunicar, comunicarme y comunicarnos cada dìa.
Que les sea leve.
Walter